PUEBLOS QUE MOLAN. PEDRAZA Y SEPÚLVEDA

Las dos poblaciones mencionadas en el título del post se hallan en la provincia de Segovia pero curiosamente disfrutan de excelentes accesos desde la autovía A-I que une gratuitamente Madrid con Burgos. No son pocos los viajeros que desconocen la existencia de estos pueblos con mucho encanto que nada tienen que envidiar a otros con más fama allende nuestras fronteras.

No voy a descubrir nada nuevo a los viajeros que ya conozcan Pedraza y Sepúlveda, pero sí animaré a visitarlas aprovechando un desplazamiento de medio recorrido. Si estamos haciendo un Sevilla-Bilbao probablemente no nos convenga en absoluto detenernos pero en un viaje Madrid-Santander podemos deleitarnos con estas dos paradas. Por cierto que en Pedraza se ruedan anuncios televisivos como el de la lotería navideña entre otros.













La foto de arriba corresponde a Pedraza y la inferior a Sepúlveda. Naturalmente que también se pueden visitar desde Segovia capital, que no todo va a ser La Granja, Riofrío y Torrecaballeros. La carretera clave para llegar a Pedraza es la N-110, tanto si se procede de la autovía del norte como si venimos desde Segovia. Desde ahí se puede seguir a Sepúlveda por una carretera secundaria.

Este tipo de poblaciones proporciona un prestigio diferencial al turismo español y debería tener un tratamiento especial por su singularidad. Para ello habría que ir indicándo su existencia desde las principales vías de transporte, con una señalización privilegiada. Estos pueblos son historia viva y cuentan con una arquitectura popular impactante. No basta con peatonalizar, hay que construir aparcamientos disuasorios y mejorar la oferta de servicios al visitante.

Pedraza mola bastante pero aún tiene que mejorar en adecuación del entorno. El aparcamiento es de tierra y hay que cruzar todo el pueblo para llegar a él, lo cual debería evitarse a toda costa. La zona adyacente al castillo está poco ornamentada y nada ajardinada. El museo Zuloaga tiene el agresivo precio de 6 euros. Aún así es un sitio que hay que conocer sí o sí. Los precios de los restaurantes no son precisamente baratos pero por lo visto hay calidad y si no te gusta, no vayas.

Sepúlveda impresiona todavía más porque las hoces del Duratón llaman la atención. El pueblo es hermoso desde lejos y cuando te encuentras en él las vistas son excelentes. Aquí sí hay buenos servicios en general. Destacaré particularmente el nivel de las confiterías, con unos dulces de categoría gourmet a precios competitivos. Lo único que chirría un poco es que el aparcamiento escasea y el caracter de los locales no parece muy comunicativo sino más bien de estilo recio castellano. Desgraciadamente en Sepúlveda tomé el peor café de mi vida y eso no se olvida fácilmente. 

Sepúlveda y Pedraza son dos joyas segovianas que todavía pueden mejorar con unos pequeños toques que las hagan internacionalmente conocidas, pues méritos acumulan muchos. Debería aspirar a ser tan famosas como los míticos pueblos de la Toscana, pero para ello precisan que alguien de fuera les aconseje cómo optimizar su turismo. Si por mi fuera, disfrutarían hasta de beneficios fiscales y subvenciones especiales, pero como no mando nada, tendrán que esforzarse en la financiación de sus mejoras.

Y para el que quiera pernoctar en la capital burgalesa aquí dejo un listado de hoteles en Burgos a buen precio.