EL CASTILLO DE GALA Y DALÍ

Cada año muchos miles de turistas de todo el mundo pasan por el Teatro Museo Dalí de Figueres, en Girona. Sin embargo la cifra de visitantes en el castillo Gala-Dalí de Púbol es mucho menor, sin duda porque hasta allí tenemos que llegar en coche, ya que se trata de una pequeña población situada entre Girona y la Costa Brava.


El lugar parece escogido con toda meticulosidad. Se trata de un pueblo pequeño y con bastante encanto donde aparcamos a la entrada gratuitamente para luego penetrar en las callejuelas silenciosas y que destilan tranquilidad.

El castillo está abierto a visitas desde 1996 y fue un regalo de Dalí a su esposa, que descansa en paz en un mausoleo in situ. Inicialmente Dalí sólo podía acceder bajo invitación pero después de la muerte de Gala la casa se convirtió en su última residencia. El edificio data de la Edad Media aunque sufrió muchos cambios al borde del Renacimiento. Con el paso del tiempo llegó a estar casi ruinoso.

Dalí compró el castillo en 1969 y lo restauró pero sin esconder muchas grietas, para mantener un halo de misterio. Cuando llegó a Púbol por primera vez era todo un desconocido para los lugareños, a pesar de ser toda una estrella mundial del Arte.

La visita vale 7 euros por barba y es muy entretenida. Que nadie espere un derroche de artificios porque curiosamente reina una cierta austeridad y hay detalles decorativos sorprendentes pero sin estridencias. Lo más impactante es la atmósfera creada por Dalí en el espacio de la vivienda.
Curiosamente en Púbol hay un restaurante llamado Can Bosch donde se puede comer un menú del día bastante decente a 10 euros; eso sí, la carta está sólo en catalán. Pues en ese restaurante podremos ver a dos personajes ya jubilados, Quim y Dollors, que fueron los que se encargaron del mantenimiento del hogar de Dalí durante su estancia en Púbol. Por lo visto, en un principio temieron que el artista fuera una persona muy extravagante y complicada de satisfacer pero luego se sorprendieron de la vida tan normal que llevaban tanto él como Gala.

La visita es muy recomendable y forma parte del llamado triángulo daliniano. Toda la información la tenemos en http://www.salvador-dali.org/, con mucho detalle. También podemos hallar un artículo muy interesante en este enlace. También podemos echar una ojeada a la biografía del genio.

Por cierto que la exposición de vestidos de Gala, elaborados por los mejores diseñadores del mundo, es toda una gozada.

Habiendo visitado Púbol no me extraña que Dalí eligiera el lugar, del mismo modo que tantos pueblos mediterráneos pasaron por Ampurias.